MENSAJE DE CUARESMA DE LOS OBISPOS DE QUILMES

MENSAJE DE CUARESMA DE LOS OBISPOS DE QUILMES

Con motivo de iniciar la Curesma el 22 de febrero -Miércoles de Ceniza-, la Diócesis de Quilmes difundió ayer el mensaje Pastoral del Padre Obispo Carlos José Tissera y del Padre Obispo Eduardo Gonzalo Redondo, titulado “Caminemos juntos la Cuaresma”.

MENSAJE DE CUARESMA 2023

“Caminemos juntos la Cuaresma”

Hermanas y hermanos:

Comenzamos la Cuaresma en el marco del Camino Sinodal Diocesano, en consonancia con la Iglesia universal. La invitación a la conversión es el colorido especial de este tiempo litúrgico. Haremos el camino de Jesús en el desierto, llevados por el Espíritu, para vivir intensamente la misión.

Todavía están vivas las emocionantes imágenes de los momentos vividos con motivo de la Ordenación del Padre Obispo Eduardo. La alegría que nos causa este regalo de Dios nos anima y nos compromete a todos a la evangelización con los gestos y palabras de Jesús. Su lema episcopal es: “Todos somos compañeros de trabajo de Dios” (1 Cor. 3, 9) Como pastor diocesano le he invitado para que desde ya se una a este mensaje.

La esperanza es la que nos fortalece para caminar, para “seguir andando, nomás” (Angelelli) El camino cuaresmal nos ayudará a alimentar la esperanza en este tiempo tan difícil para la humanidad, para nuestro país.

En camino hacia el Sínodo universal, estamos en la etapa continental, bajo el lema: “Ensancha el espacio de tu carpa” (Is. 54, 2) Vamos todos hacia una Iglesia sinodal misionera. Por eso tenemos esperanza. Porque Jesús camina con nosotros. La Palabra nos anima. El Padre Obispo Novak inició su episcopado con esa frase de San Pablo: “Pobre de mí si no predicara el Evangelio” (1 Cor. 9, 16) Su permanente ejemplo nos acompaña.

“Ensancha el espacio de tu carpa”. La imagen de la carpa es muy apreciada en nuestra diócesis. La carpa misionera nacida de la inspiración del P. Gino. Sabemos que es una imagen bíblica. El texto de Isaías hace referencia a la peregrinación del pueblo de Dios a través del desierto. Es un camino hacia la tierra prometida, lleno de esperanza. Tres son los elementos importantes de una carpa: la lona, las sogas y las estacas. Es una imagen de la Iglesia sinodal. La lona que protege del sol o las lluvias, espacio de vida y convivencia. Debe ensancharse, agrandarse para dar lugar a otros que están afuera, que no han entrado. Las sogas o cuerdas que sostienen, mantienen unidos los paños, son el segundo elemento. Mantienen la tensión para que no se derrumbe y resista a los vientos. Deben alargarse para que se agrande la carpa. Tercer elemento: las estacas; ellas anclan la estructura al suelo y garantizan su solidez, pero que siguen siendo capaces de moverse cuando hay que desmontar la carpa y armarla en otro lugar. La iglesia está llamada a expandirse, pero también a moverse. La solidez está dada por las estacas, los cimientos de la fe que no cambian, pero sí pueden ser trasladados y plantados en un terreno siempre nuevo, para que la carpa pueda acompañar al pueblo en su historia. (Esto está dicho en el documento de esta etapa del Sínodo).

Las tensiones, son propias de estar en una carpa. Para no hundirse la estructura de la carpa debe mantener el equilibrio entre las distintas presiones y tensiones del caminar. Aquí está el aporte y la riqueza del discernimiento. Todos nos llevará a una actitud de humildad y generosidad, para ensanchar la carpa, dar cabida a lo diverso, dispuestos a morir a nosotros mismos, que es la esencial de un caminar pascual. Disposición a configurarnos con Jesús: “Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn. 12, 24).

Será necesario no perder la actitud de escucha. No sólo es una etapa del camino sinodal, sino que es una cualidad propia y permanente de la sinodalidad. Escuchar las voces de las comunidades, de los hermanos caminantes; y escuchar la Palabra de Dios. Como decía el beato obispo Angelelli: “Con un oído en el pueblo y el otro en el Evangelio”. Escuchar y discernir, para tomar buenas decisiones que son los pasos que se dan en el andar.

Tres grandes gestos les proponemos para iniciar la Cuaresma. Gestos rumiados y amasados en la oración, la penitencia y las obras de caridad, como nos aconseja la Iglesia.

  • Participar de la Peregrinación Brocheriana, el domingo 12 de marzo, desde la Catedral a la Casa de Encuentros Santo Cura Brochero, en Bosques, Florencio Varela. Tenemos como lema la frase del Santo Cura: “Ave María Purísima. Aquí vengo a darles música”. En ese día nos uniremos a la celebración de los 10 años de pontificado del Papa Francisco.
  • Estar presentes en el Encuentro Diocesano para el Camino Sinodal, evento al que los agentes pastorales y referentes parroquiales no deberían faltar. Es el sábado 18 de marzo, en la Casa de Encuentros Santo Cura Brochero.
  • Colaborar en la Campaña de Fraternidad que comenzará el sábado 18 de marzo. El lema es: “Estaba de paso, y me alojaron”. Lo recaudado será para sostener la Casa “Papa Francisco”. Allí se alojan los familiares que acompañan a los internados en el Hospital El Cruce; la mayoría de origen humilde, venidos del interior.

Caminemos juntos con estas actitudes de Jesús, de la mano de las hermanas y hermanos de nuestras comunidades y de aquellos que, desde el cielo, interceden y nos animan con el ejemplo de sus vidas entregadas en la construcción del Reino.

La Virgen de Luján nos acompañe en estos tiempos de muchas privaciones y pobrezas, y también de búsqueda común de caminos de superación, compromiso y solidaridad.

Con nuestro cariño y bendición, “Caminemos juntos la Cuaresma” .


+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

+ Eduardo Gonzalo Redondo
Obispo Auxiliar de Quilmes