El sector del chocolate enfrenta una Semana Santa con expectativas por debajo de lo habitual, en un contexto marcado por la caída del consumo y el fuerte aumento de costos. Empresarios advierten que esta temporada podría mostrar un retroceso significativo en la venta de huevos de Pascua.
Menor consumo y ventas en baja
Desde la firma Chocolate Colonial, su presidente Fernando Ferraz explicó que el nivel de actividad se ubica por debajo de otros años. Según detalló, la producción de huevos de Pascua cayó entre un 10% y un 15% en comparación con la temporada anterior.
El impacto no se limita solo a este producto estacional, sino que alcanza a todo el rubro chocolatero, donde la baja ronda el 10%.
Un producto no esencial, más afectado
El empresario remarcó que la retracción del consumo atraviesa distintos sectores, pero golpea con más fuerza a productos que no son considerados de primera necesidad, como el chocolate.
En ese escenario, muchas familias optan por alternativas más económicas. Entre ellas, creció la elaboración casera de huevos de Pascua, una tendencia que se consolidó desde la pandemia y que hoy resta ventas a la industria.
El impacto del precio del cacao
A la caída del consumo se suma otro factor clave: el aumento internacional del cacao. Argentina importa casi la totalidad de esta materia prima, por lo que el sector depende directamente de su cotización global.
En los últimos años, problemas climáticos en países productores hicieron subir el precio de la tonelada hasta niveles cercanos a los 12.000 dólares, muy por encima de los valores históricos.
Este escenario elevó los costos de producción y dificultó una baja en los precios finales, lo que termina afectando aún más la demanda.
Un panorama complejo para la industria
Pese a este contexto adverso, desde la empresa señalaron que lograron sostener su estructura sin aplicar recortes de personal, gracias a una gestión prudente.
Sin embargo, el panorama general del sector sigue siendo incierto. La combinación de menor poder adquisitivo, costos elevados y cambios en los hábitos de consumo configura una temporada de Pascua con menor dinamismo y expectativas moderadas para la industria chocolatera.
