LA PREGUNTA QUE NADIE QUIERE CONTESTAR: ¿HAY PERSONAL MILITAR EXTRANJERO EN TIERRA DEL FUEGO?
La denuncia obliga al Gobierno nacional a despejar dudas sobre una cuestión extremadamente sensible para la soberanía argentina.
Una pregunta comenzó a recorrer Tierra del Fuego y todavía espera una respuesta oficial contundente:
¿Hay personal militar extranjero operando o desarrollando actividades en territorio fueguino?
Si la respuesta es sí, aparecen inmediatamente otras preguntas.
¿Quién autorizó su ingreso?
¿Con qué finalidad?
¿Qué instalaciones utiliza?
¿Cuánto tiempo permanecerá?
¿Existe autorización del Congreso?
¿Tiene acceso a infraestructura militar argentina?
No son preguntas menores.
Son preguntas vinculadas directamente con la soberanía nacional.
Y llegan justamente cuando el Gobierno de Javier Milei anunció la continuidad de las obras de la Base Naval Integrada de Ushuaia, una infraestructura ubicada en uno de los puntos geopolíticamente más sensibles de la Argentina.
Tierra del Fuego tiene una historia marcada por la defensa de nuestra soberanía en el Atlántico Sur. Las Malvinas forman parte de nuestra identidad nacional y nuestra Constitución reafirma el objetivo permanente de su recuperación.
Por eso, cualquier avance que pueda comprometer la autonomía argentina debe ser explicado públicamente.
No hay margen para secretos cuando hablamos de territorio nacional.
El Gobierno debe informar.
El Congreso debe controlar.
Y los argentinos tienen derecho a saber qué está pasando en Tierra del Fuego.
